
A cuatro años de la denominada ‘masacre de Porvenir’, la opositora Convergencia Nacional (CN) considera que el proceso penal contra el ex prefecto pandino Leopoldo Fernández debe extinguirse.
La ‘masacre de Porvenir’ tuvo lugar el 11 de septiembre de 2008, en proximidades de la población pandina de Porvenir (alrededor de 30 kilómetros de Cobija), y provocó 13 personas fallecidas, dos del lado de la Prefectura y 11 campesinos, y alrededor de 60 heridas.
El diputado opositor Tomás Monasterio anunció que pedirá oficialmente la extinción de la acción penal porque un juicio “no puede durar más de tres años”, y acusó al Gobierno de montar un “show político” para criminalizar a Fernández.
La posición es compartida por la senadora pandina Carmen Eva Gonzales, de CN, para quien el juicio debería “ser disuelto” y no solo por el factor tiempo, sino porque “nunca hubo una investigación imparcial”.
En respuesta, el diputado masista por Pando Galo Bonifaz condenó el accionar de los abogados defensores de Fernández, a los que acusó de emplear una estrategia de amedrentamiento a jueces, testigos y víctimas con el objeto de retrasar el proceso judicial.
Bonifaz manifestó que los familiares de las víctimas -campesinos y normalistas- piden una sanción contra los responsables, pero que los obstáculos interpuestos por la defensa de la exautoridad son muchos, según la gubernamental agencia de noticias ABI.
"Nos preocupa que se retarde la justicia con la estrategia de los abogados de Leopoldo Fernández. Con amenazas a jueces, al presidente del tribunal y a las víctimas, hacen que se dilate el proceso", indicó el legislador oficialista.
Ayer, familiares de Leopoldo y de varios exiliados en Brasil anunciaron un acto, este 16 de septiembre, para exigir al Gobierno un juicio justo.
«Exigimos un juicio imparcial»
Pamela Fernández / Hija de Leopoldo Fernández
- ¿Qué sucede con el juicio contra su padre?
- Creo que acá podemos darnos cuenta sobre cómo está sometida la justicia boliviana. A cuatro años de los sucesos de Porvenir, muchos pandinos siguen viviendo fuera de su país. Estoy en Cobija y he compartido con los refugiados en Brasileia. Me da una tristeza muy grande porque ellos no pueden regresar a sus hogares. En el caso de mi padre, sigue encarcelado injustamente. Creo que los bolivianos merecemos conocer lo que de verdad sucedió y exigimos un juicio imparcial. Nadie pide que (la masacre) se olvide. Que el proceso siga su curso, pero que se cumpla la ley y que mi padre se defienda en libertad.
- El Gobierno acusa a su padre de retrasar el proceso...
- El juicio lleva años y no hay avances. No hay sentencia para ninguno de los acusados. No presentan pruebas en su contra. Es tremendo, todo el juicio está manipulado. El 16 de septiembre nos vamos a manifestar en Cobija pidiendo que el juicio se enmarque en las leyes bolivianas. Voy a estar con las personas refugiadas fuera del país pidiendo respeto al debido proceso. Mi pueblo siempre fue pacífico. Sí había adversarios políticos, pero nunca enfrentamientos, hasta que llegaron a dividirnos y el Gobierno utilizó a los campesinos como carne de cañón, pero creemos que esta realidad cambiará y encontraremos justicia.
«Hay un avance del 70 %»
Mary Carrasco / Abogada de las víctimas de Porvenir
- Denuncian que el juicio no avanza...
- Al contrario, creo que hay un avance del 70 % hasta la fecha. Ya concluimos la fase de declaración de los testigos de cargo y ahora recibiremos a los testigos de descargo. Lo importante es encontrar todos los elementos imprescindibles para el juicio.
- Pero el Gobierno acusa a Leopoldo de retrasar el proceso...
- Desde un principio su estrategia fue la retardación, pensando que podía obtener su libertad. Eso puede suceder con delitos simples, pero los hechos que se están procesando son de alta gravedad, son delitos contra la vida y la integridad.
- Entonces, ¿cómo vislumbra el fin del juicio?
- Bolivia es el país de la impunidad y con este proceso queremos aportar en la lucha contra la impunidad y pelear por los derechos de los campesinos que fueron asesinados, de los que fueron heridos. El delito sucedió a plena luz del día. Hay más de 50 testigos, lo que para noso-tros es un elemento trascendental. Como acusadores estamos seguros de que Leopoldo es el responsable de esta masacre. No por haber apretado el gatillo, sino porque él era la persona que tenía el poder en Pando. Leopoldo tenía la posibilidad de evitar lo que ocurrió y no lo hizo. Este fue un acto terrible en la historia del país y queremos evitar que alguna vez se repita.
El Deber